Acerca de

Nuestra misión reconoce las dimensiones humanas de la pobreza y se compromete con sus soluciones humanas.

Una cohorte de formación de capacidades humanas en Sutiaba
Una cohorte de formación de capacidades humanas en Sutiaba

Invertir en personas, no en proyectos

Creemos que la pobreza rural se puede eliminar entendiendo y abordando sus causas fundamentales - socioemocionales, ambientales y prácticas - y creando una cultura de transformación dentro de las comunidades donde existe.

Durante más de veinte años, hemos trabajado con comunidades rurales en Nicaragua y Centroamérica para lograr mejoras cuantificables y sostenibles en sus estándares de vida. Al reunir a grupos internacionales de estudiantes y voluntarios para participar en este trabajo de primera mano, creamos redes de apoyo y compromiso con la justicia social.

Nuestro enfoque: 4 y 20

Invertimos en comunidades de forma intensiva, a largo plazo. Nuestro programa de desarrollo único de cuatro años aborda sistemáticamente las necesidades emocionales, técnicas y económicas de una población para generar resiliencia y romper el ciclo de la pobreza rural.

Siguiendo nuestra serie de programas de capacitación integrados incrementales durante 4 años, el 20% de las familias en cada comunidad logran un nivel sostenible de capacitación, producción de alimentos, seguridad hídrica, saneamiento e ingresos. Esta masa crítica cultiva la agencia personal para sostener el progreso, mientras que el desarrollo de nuestra microempresa amplía las oportunidades económicas.

El reto

Nicaragua y Guatemala se encuentran entre los tres países más pobres del hemisferio occidental. En Nicaragua, el 43% de la población vive en zonas rurales, mientras que el 68% de la población rural lucha por sobrevivir con poco más de 1 dólar al día. La mayoría de la población rural pobre vive en el Corredor Seco de América Central, donde la tierra ha sido sobreexplotada por la agricultura industrial, las familias viven en tierras marginales y el agua es cada vez menos segura. Aún así, el 80% de los pobres de las zonas rurales dependen de la agricultura para su sustento, lo que provoca una grave tensión en el medio ambiente y en una región que se está volviendo menos hospitalaria para la agricultura.

Nuestra filosofía

ViviendasLeon emplea un enfoque centrado en el ser humano y basado en activos para el desarrollo sustentable, enfocándose en la agencia, el desarrollo de capacidades y la protección de recursos, lo que resulta en comunidades resilientes.

Trabajamos con las comunidades para identificar sus activos humanos y naturales, al mismo tiempo que protegemos los recursos que existen en una comunidad a través de la educación en administración y administración ambiental. Brindamos asesoría y capacitación para abordar temas fundamentales de autoestima, igualdad de género, autogobierno y salud pública.

Nuestra visión es crear un modelo flexible de desarrollo que sea replicable en otras comunidades y poblaciones. Al desarrollar la agencia y la capacidad entre poblaciones que históricamente han estado en desventaja, esperamos reducir la violencia intrafamiliar y la desigualdad, promover el liderazgo y el autogobierno, proteger y restaurar los recursos ambientales y desarrollar la seguridad económica a través del desarrollo local y diversificado.

Nuestros valores

  • Emplee una visión basada en activos: ViviendasLeón invierte en las personas y su potencial. Nuestro proceso identifica las prioridades y necesidades de la comunidad, incorporando los activos y capacidades existentes.
  • Empoderar a las personas para que se ayuden a sí mismas: ViviendasLeón involucra a personas desafiadas por la experiencia de vivir en la pobreza generacional para que puedan cambiar sus propias vidas.
  • Invertir en el tiempo: ViviendasLeón reconoce la inversión en tiempo y perseverancia que se requiere para un desarrollo centrado en el ser humano. El impacto sostenible requiere un proceso de refuerzo del éxito y ajuste de los errores para alcanzar la autosuficiencia.
  • El desarrollo es impulsado por la comunidad: ViviendasLeón involucra a la población para articular sus necesidades y participar en las soluciones para abordarlas.
  • La confianza es fundamental: ViviendasLeón trabaja con una población durante años para desarrollar relaciones de confianza que permitan superar los desafíos del cambio.
  • Somos una sociedad global: ViviendasLeón reconoce que vivimos en un mundo donde las poblaciones no pueden prosperar de forma aislada y que todos estamos conectados en la economía global. Las relaciones entre comunidades cercanas y lejanas crean un clima de comprensión, responsabilidad, apoyo y coexistencia pacífica.

Nuestras comunidades

ViviendasLeón tiene oficinas en San Francisco, CA, León, Nicaragua y en Sololá, Guatemala. Nuestros equipos locales establecidos brindan apoyo continuo a las comunidades que participan en nuestros programas de desarrollo rural.

ViviendasLeón trabaja desde 2001 en la región indígena de León conocida como Sutiaba, con compromisos de larga data con las comunidades de Goyena y Troilo. Nuestro enfoque centrado en el ser humano ha dado como resultado la construcción de 40 granjas familiares, que atienden las necesidades alimentarias básicas de más de 1,000 personas y más que duplican los ingresos de las familias campesinas.

Más recientemente, hemos comenzado a abordar el desafío de la reducción de las precipitaciones y las aguas subterráneas debido al cambio climático en la región mediante la profundización de los pozos y el aumento considerable del suministro de agua. Las familias informan que la salud ha mejorado gracias al agua más limpia y los aumentos significativos en la producción de frutas, verduras y ahora cítricos en sus granjas.

En 2019, expandimos nuestro programa a Guatemala a través de nuevas asociaciones con organizaciones establecidas y afines en la región del lago Atitlán, Mil Milagros, Colegio Maia, Vivamos Mejor y otras. Su profundo arraigo en la región nos permitirá trabajar en las comunidades rurales sobre la base de relaciones profundas y de confianza, y brindar los mismos programas de desarrollo intensivo por los que nos hemos hecho conocidos en Nicaragua.